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Las cadenas de valor del packaging en Latinoamérica enfrentan un 2026 lleno de retos

Escrito por Silvia Conejo Ventura | Apr 6, 2026 3:29:55 PM

Las expectativas para el mercado de envase en América Latina se han debilitado para 2026, ya que la región continúa enfrentando un entorno macroeconómico más desafiante y una incertidumbre persistente en las cadenas globales de valor. Las revisiones más recientes en el escenario de Fastmarkets apuntan a una menor demanda tanto de corrugados como de otros tipos de papel para envase, con el ajuste concentrado en industrias vinculadas a mercados externos y en el gasto discrecional de los consumidores. El resultado es un año marcado por un crecimiento bajo, en el mejor de los casos.

En el caso del papel para corrugar, o containerboard en inglés, los puntos de mayor presión se encuentran en las cadenas de valor orientadas a la exportación, especialmente las relacionadas con las exportaciones de alimentos y proteínas animales. Estos sectores enfrentan una menor competitividad debido a monedas regionales más fuertes y a condiciones comerciales volátiles en mercados clave. Por ejemplo, el real brasileño se apreció 2,1% frente al dólar en enero de 2026 respecto de diciembre del año anterior, y 12,5% respecto de diciembre de 2024. El peso mexicano se apreció 2,1% en enero de 2026 frente al cierre de 2025, y 12,7% respecto de diciembre de 2024.

Las fluctuaciones en los mercados de carne y pollo ilustran la inestabilidad que persiste en las cadenas de valor del envase en Latinoamérica. China reanudó las importaciones de pollo de Brasil a finales de 2025, después de suspenderlas durante casi seis meses debido a una investigación sobre gripe. Sin embargo, el país también restringió las importaciones de carne bovina de Brasil a inicios de 2026. Al mismo tiempo, Estados Unidos impuso aranceles a la carne brasileña en julio de 2025 y los retiró en noviembre. Estos cambios han generado incertidumbre en el comercio de proteínas animales y en las empresas multinacionales. Aunque los líderes globales pueden arbitrar la producción entre países para evitar aranceles, no pueden hacerlo rápidamente ni por completo, lo que deja exportaciones rezagadas y valor sin capturar. Incluso las restricciones temporales afectan a toda la cadena, desde los productores agrícolas hasta los procesadores. Si bien los bienes básicos sostienen la demanda esencial, la resiliencia del mercado se está reduciendo.

La proyección de Fastmarkets, disponible en el report Latin America Pulp and Paper Forecast, es que la demanda de containerboard en América Latina aumente solo 0,6% en 2026 debido a condiciones más débiles. Sin embargo, esto también refleja la resiliencia estructural de la región. En 2025, el consumo aparente creció solo 0,4%. En México, el mayor mercado regional, se espera que la demanda permanezca estable en 2026 después de caer 2% en 2025. En Brasil, el segundo mercado más grande, también se proyecta un crecimiento cero en 2026, tras un 1% de expansión el año pasado. Esto sugiere que Brasil puede ganar participación relativa frente a México y a otros mercados más pequeños.

Y son ellos, los mercados más pequeños y los que bajarán al fondo y están recuperándose con rapidez y los mercados emergentes los que deberán impulsar el crecimiento regional en 2026. El consumo aparente de containerboard en Argentina (el tercer más grande en Latinoamérica) crecerá cerca de 1% en 2026, alcanzando su nivel más alto desde 2022, aunque aún por debajo de los máximos históricos. Esto responde a una economía que empieza a estabilizarse, con menor inflación y un tipo de cambio menos volátil. En Perú, la demanda crecerá cerca de 3% en 2026, impulsada por mayores exportaciones de arándanos, paltas, espárragos, uvas y mangos. Sorprendentemente, Venezuela también mostraría una leve recuperación de alrededor de 5% (cerca de 5.000 toneladas, apenas) debido a una mayor estabilidad económica, aunque su nivel sigue muy por debajo de las más de 220.000 toneladas anuales previas a la crisis de 2015.

Los flujos comerciales continúan influyendo en las condiciones de oferta en la región, mientras que la demanda permanece menos predecible. En 2025, las importaciones de kraftliner y cartulinas (boxboard) – principalmente de grados vírgenes de Asia – crecieron significativamente, lo que afectó los niveles operativos de los molinos locales. La producción regional de containerboard aumentó 2% en promedio en 2025, mientras que las tasas operativas crecieron 1 punto porcentual hasta alcanzar 82%. Dentro del sector, las importaciones de kraftliner aumentaron su participación, mientras que las de testliner disminuyeron y fueron reemplazadas por la producción local.

América Latina importó entre 2,2 y 2,5 millones de toneladas de kraftliner en 2025, al menos 1,6% más que en 2024 según datos preliminares (el número final debería ser mayor una vez que países como México completen sus registros). Estimamos que las importaciones netas rondaron los 2,3 millones de toneladas, mientras que Brasil exportó casi 500.000 toneladas, un máximo histórico. Las exportaciones de kraftliner desde Estados Unidos también aumentaron, principalmente a México. En contraste, las importaciones de testliner cayeron al menos 3% frente a 2024, mientras que las importaciones netas disminuyeron más del 10%. Esta transición revela una preferencia creciente por la fibra virgen, a medida que los usuarios finales priorizan los resultados financieros sobre los compromisos ESG en un escenario de ventas débiles y márgenes ajustados.

La situación no es mucho mejor en los grados de packaging más expuestos al consumo discrecional. Los productores de folding boxboard sienten el impacto de la debilidad de los sectores farmacéutico, cosmético y de confitería. Estas categorías dependen más de la evolución del ingreso de los hogares y de las exportaciones de bienes de mayor valor que el containerboard. La recuperación más lenta del consumo real tras la pandemia, sumada al aumento del gasto en entretenimiento digital y en medicamentos para la pérdida de peso, que reducen la ingesta de alimentos procesados, y a un comercio electrónico con menor dinamismo, limita la recuperación. Las mismas cadenas de valor que aseguraban la estabilidad ahora amplifican los efectos del desgaste macroeconómico.

En boxboard, materiales importados más baratos de Asia han sustituido en gran medida la producción local, debilitando el poder de fijación de precios y reduciendo aún más las tasas operativas. La producción de boxboard cayó al menos 3% en 2025, mientras que los niveles operativos bajaron cerca de 8 puntos porcentuales hasta un promedio de 68%, incluso con cierres de capacidad en Colombia. México reforzó su defensa contra importaciones, imponiendo aranceles en 2025 a países sin acuerdos comerciales, dirigidos principalmente a Asia, aunque con efectos secundarios sobre Brasil. Las importaciones asiáticas representaban más del 25% de las importaciones regionales en 2024, frente a casi cero en 2020, pero cayeron a cerca del 20% al final de 2025, mientras que Estados Unidos, Europa y Chile recuperaron participación. Las presiones de costos siguen siendo desiguales, pero cada vez más evidentes a lo largo de las cadenas de suministro de pulpa, de fibra recuperada y de energía.

Las dinámicas a nivel nacional refuerzan la perspectiva fragmentada de la región. El sector de envases de Brasil mantiene una base relativamente sólida gracias a su gran mercado interno y a su integración de pulpa y papel, pero sus vínculos con las cadenas de valor de carne, frutas y otros bienes exportados limitan la aceleración. México continúa muy expuesto al consumo estadounidense, con sus convertidores afectados por un peso fuerte que erosiona la competitividad de las exportaciones y por una demanda interna débil. Perú y Colombia muestran señales de mejor desempeño gracias a la expansión agrícola, aunque la incertidumbre política restringe el crecimiento.

En toda la región, las decisiones de inversión reflejan una postura más cautelosa. Las modernizaciones avanzan con lentitud y los proyectos greenfield suelen postergarse mientras las empresas revisan sus expectativas de demanda. No anticipamos grandes inversiones antes de 2028 o de 2030. Solo se observan pequeños retrofits que no alteran la capacidad instalada, pero sí mejoran la posición de costos de los productores y los convertidores. Esto refuerza la expectativa de que 2026 será un año de optimización operativa más que de expansión. Las cadenas de valor subyacentes siguen firmes, pero los incentivos para ampliarlas o diversificarlas son más débiles que en ciclos anteriores.

El balance de riesgos continúa sesgado a la baja. Una desaceleración global más intensa afectaría aún más a las cadenas orientadas a la exportación. La volatilidad cambiaria podría erosionar el poder adquisitivo, deteriorar la competitividad exportadora y presionar los costos de los insumos. Los precios de la energía y la disponibilidad de fibra recuperada y pulpa también generan preocupación para plantas que ya operan con márgenes estrechos. Un cambio más rápido hacia alternativas plásticas, por razones de costos, podría desplazar volúmenes en el corto plazo.

En conjunto, la evidencia sugiere que los mercados de envases de América Latina experimentarán un impulso limitado en 2026. La demanda asociada a bienes esenciales puede evitar una contracción más profunda, pero los vínculos estructurales con mercados externos, el consumo discrecional y los insumos importados restringen el potencial alcista. Las cadenas de valor de la región siguen siendo estratégicas, aunque su desempeño este año probablemente reflejará el patrón más amplio de una economía que se ajusta a la incertidumbre en lugar de acelerarse.

Rafael Barisauskas es Economista Senior en Fastmarkets, especializado en los mercados de pulpa, papel y packaging de América Latina. Con casi 13 años en commodities globales, incluyendo casi siete en Fastmarkets, combina un profundo conocimiento del mercado con análisis económico para guiar a los líderes del sector a través de dinámicas complejas de comercio y precios. Rafael es el autor principal del Latin American Paper Products Monitor y del Latin American Pulp & Paper Forecast, además de coautor del Monthly Economic Commentary. Tiene una maestría en economía por la KU Leuven en Bélgica, donde se centró en las cadenas globales de valor. Con base en São Paulo, enseña Cadenas Globales de Valor, Agronegocios y Economía en FECAP. Se puede contactar al +55 11 4858-0492 o a rbarisauskas@fastmarkets.com.