Caso de éxito

Cuando el territorio también genera valor

Escrito por Silvia Conejo Ventura | Oct 6, 2026, 6:36:24 PM

¿Qué hay detrás de un empaque? La respuesta más inmediata probablemente sea papel, fibras, procesos y tecnología. Smurfit Westrock propone sumar a esa mirada a las personas y comunidades que forman parte de los lugares donde opera.

Ese enfoque guía el trabajo comunitario que la compañía desarrolla en distintos países de América Latina. El propósito es generar valor compartido a largo plazo, partiendo de que el desarrollo de una empresa también está ligado a las condiciones de su entorno.

Para Smurfit Westrock, fortalecer ese entorno forma parte de la sostenibilidad del propio negocio. Como menciona la empresa:

“Una comunidad fortalecida y próspera es una condición para que el negocio sea sostenible.”

El trabajo comunitario adquiere así un lugar dentro de la estrategia de largo plazo de la compañía y de su relación con los territorios donde mantiene operaciones.

Construir con las comunidades. Cada territorio tiene dinámicas, culturas y necesidades propias. Por eso, Smurfit Westrock trabaja bajo una filosofía de cocreación, en la que las comunidades participan desde la identificación de prioridades hasta la definición de las acciones.

En América Latina existen temas que se repiten en distintos contextos. Entre ellos están las brechas educativas, la informalidad laboral, el fortalecimiento de las cadenas de reciclaje, el desarrollo de proveedores locales, la formación de talento y la construcción de relaciones de confianza.

Las respuestas, sin embargo, se construyen desde cada lugar. Conocer la realidad local permite orientar mejor los proyectos y desarrollar acciones que puedan mantenerse y evolucionar con el tiempo.

Relaciones que se construyen con el tiempo. Parte de las iniciativas comunitarias de Smurfit Westrock llevan años desarrollándose. Fortalecer capacidades, generar nuevas oportunidades o acompañar liderazgos son procesos que necesitan continuidad y participación de quienes viven en esos territorios.

La compañía busca que esas relaciones sean de largo plazo y que los proyectos puedan adaptarse a medida que cambian las necesidades de las comunidades.

Ahí toma forma el valor compartido: generar oportunidades para las personas y, al mismo tiempo, contribuir a construir entornos más sólidos para el desarrollo de las operaciones.

Tres fibras. Esta visión también estuvo presente en la 44.ª Convención y Exposición Internacional ACCCSA 2026, realizada en Guatemala.

Smurfit Westrock llevó a su stand el concepto de las tres fibras: natural, reciclada y humana.

La fibra natural y la reciclada forman parte de una conversación conocida para la industria del papel y el cartón corrugado. La tercera incorpora a quienes participan en esa cadena y hacen posible su funcionamiento.

La fibra humana está en los colaboradores y su experiencia, en quienes recuperan materiales, en los proveedores locales, en los jóvenes que desarrollan capacidades y en los liderazgos comunitarios.

También está en las relaciones que se forman alrededor de cada operación.

Smurfit Westrock lo resume de esta manera:

“Un empaque no está hecho únicamente de papel. Está hecho de relaciones.”

ExpoACCCSA permitió llevar esta idea a una conversación regional, frente a empresas y profesionales que trabajan en realidades distintas, pero comparten varios de los mismos retos.

La fibra natural aporta el material. La reciclada permite recuperarlo y devolverlo al ciclo productivo. La humana incorpora a las personas que participan a lo largo de ese recorrido.

La propuesta amplía así la mirada sobre la sostenibilidad del empaque. Además de los materiales y los procesos, pone sobre la mesa el papel que tienen las comunidades y las relaciones que la industria construye en los territorios donde está presente.

 

Durante los próximos meses seguiremos poniendo sobre la mesa los temas que están definiendo el futuro del corrugado y creando oportunidades para aprender unos de otros. Tecnología, productividad, sostenibilidad, talento, liderazgo e innovación forman parte de una agenda que queremos desarrollar junto con nuestros asociados y aliados. Guatemala mostró precisamente el valor de conectar estas transformaciones y convertirlas en una agenda práctica para nuestros líderes.

Y después de un año de trabajo conjunto, conversaciones, aprendizajes y nuevas conexiones, nos volveremos a encontrar todos en Chile 2027. Llegaremos con experiencias que compartir, avances que mostrar, preguntas que discutir y nuevos desafíos que abordar juntos. Además con nuevos espacios y experiencias.

Ese es el sentido de ACCCSA: estar cerca, conectar y trabajar juntos durante todo el año, para reencontrarnos cada año como una industria Fuerte y relevante para nuestros países.

Guatemala confirmó la fuerza de esta comunidad. Ahora comienza el camino hacia Chile 2027 y estamos encantados de que podamos recorrerlo juntos.

Disfruten los momentos claves en esta edición, las figuras que siguen inspirando y los primeros detalles de lo que nos espera en Chile.