Informe Especial

Regulación, valorización y mercado: el nuevo estándar ambiental del cartón corrugado

Escrito por Silvia Conejo Ventura | Apr 6, 2026 3:29:29 PM

La sostenibilidad en la industria del cartón corrugado en América Latina ha dejado de depender exclusivamente de compromisos voluntarios.En la última década, el entorno normativo regional ha evolucionado hacia marcos regulatorios que establecen metas obligatorias de recolección y valorización, sistemas formales de reporte y mecanismos de fiscalización con capacidad sancionatoria. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe(CEPAL), más de diez países han adoptado estrategias nacionales de economía circular, configurando una transformación estructural que redefine las condiciones de competitividad industrial.

En este escenario, el cartóncorrugado conserva ventajas ambientales consolidadas, pero enfrenta ahora unentorno de mayor exigencia técnica y documental. La sostenibilidad deja decomunicarse como atributo y se convierte en obligación verificable.

Chile: implementación activa de la Responsabilidad Extendidadel Productor

La Ley 20.920, conocida como Ley REP, promulgada en 2016, estableció formalmente la Responsabilidad Extendida delProductor e incorporó a los envases y embalajes como producto prioritario. No obstante, su aplicación efectiva se consolidó con la entrada en vigor de los decretos de metas, cuya exigibilidad comenzó en 2023.

De acuerdo con el Ministerio del Medio Ambiente, los productores deben organizar y financiar la gestión de los residuos derivados de los productos que introducen en el mercado, cumpliendo metas de recolección y valorización definidas mediante Decreto Supremo. Dichas metas se revisan cada cinco años, lo que garantiza su actualización progresiva conforme a la evolución del sistema.

En materia de fiscalización, la Superintendencia del Medio Ambiente puede aplicar sanciones que alcanzan hasta10.000 UTA en caso de incumplimiento. Asimismo, información publicada en el portal oficial de Envases y Embalajes indica que las metas proyectadas para papel y cartón superan el 70 por ciento de valorización hacia el final del período de implementación. Chile se posiciona, así como uno de los esquemas regulatorios más estructurados de la región.

Colombia: metas crecientes y trazabilidad obligatoria

En Colombia, las resoluciones del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible establecen metas iniciales de aprovechamiento superiores al 30 por ciento para determinadas categorías deenvases, con incrementos progresivos que pueden superar el 50 por ciento según el material regulado.

La normativa exige reportes anuales sobre los volúmenes puestos en el mercado y las cantidades efectivamente recuperadas, fortaleciendo la trazabilidad y la transparencia del sistema. Este modelo consolida un esquema de control sustentado en datos verificables yresponsabilidades explícitas.

Brasil: recuperación consolidada y logística reversa

Brasil presenta uno de los niveles derecuperación más robustos de la región. Según datos de la Indústria Brasileirade Árvores (Ibá), el país recicla aproximadamente el 66 por ciento del papelconsumido, incluyendo cartón. Esta cifra refleja una estructura industrial madura en materia de aprovechamiento de fibras.

La Política Nacional de Residuos sólidos y los acuerdos sectoriales de logística reversa fortalecen un modelo de corresponsabilidad empresarial que integra industria, municipios y gestores privados en la gestión de envases y embalajes.

México: responsabilidad compartida en evolución

La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos establece un esquema de responsabilidad compartida en la gestión de residuos. Aunque no replica íntegramente el modelo REP chileno, sí asigna obligaciones claras a productores, distribuidores y gestores dentro de la cadena de valor.

Datos sectoriales difundidos porasociaciones nacionales indican que la recuperación de papel y cartón supera el 60 por ciento en determinados segmentos industriales, lo que posiciona al país como un actor relevante en economía circular.

Perú: formalización y hoja de ruta sectorial

La Hoja de Ruta hacia una Economía circular en el Sector Industria, publicada por el Ministerio del Ambiente del Perú, promueve esquemas de valorización de envases y embalajes y fomenta la formalización de las cadenas de reciclaje. El país avanza hacia un marco más estructurado orientado a fortalecer la recuperación de materiales y la articulación entre actores públicos y privados.

América Latina en cifras

Según Fastmarkets, América Latina produce más de 20 millones de toneladas anuales de papel y cartón, lo que consolida su peso industrial en el contexto global.

Proyecciones de Statista estiman que el mercado latinoamericano de cartón corrugado mantiene un crecimiento anual de entre 3 y 5 por ciento, impulsado principalmente por el comercio electrónico y las exportaciones agroindustriales. Este dinamismo productivo se desarrolla en paralelo a mayores exigencias regulatorias.

Europa como catalizador normativo

El Reglamento de Envases y Residuos de Envases aprobado por la Comisión Europea establece que los envases comercializados en la Unión Europea deberán cumplir criterios verificables de reciclabilidad, contenido reciclado y reducción de sobre empaque.

De acuerdo con la Organización Mundial del Comercio, la Unión Europea representa aproximadamente el 14 por ciento del comercio mundial de bienes. En consecuencia, sus estándares regulatorios inciden directamente en los exportadores latinoamericanos que forman parte de cadenas de suministro internacionales.

Competitividad basada en cumplimiento

El cartón corrugado posee atributos ambientales consolidados, con tasas de reciclaje superiores al 60 por ciento en varios mercados latinoamericanos. Sin embargo, el nuevo entorno normativo exige algo más que desempeño técnico.

La sostenibilidad regulada redefine la competitividad sectorial. El liderazgo empresarial dependerá de la capacidad para integrar metas obligatorias, trazabilidad documental y reportes verificables en la estrategia corporativa. La economía circular deja de ser una narrativa aspiracional y se consolida como un marco operativo sustentado en evidencia, cumplimiento efectivo y adaptación regulatoria permanente.