Innovación técnica

Aprendizaje de alto nivel y experiencias compartidas. La puerta abierta de un líder en Guatemala.

Escrito por Silvia Conejo Ventura | Oct 6, 2026, 6:58:16 PM

Conocer una planta desde dentro permite comprender desafíos que no siempre se perciben fuera de la operación. Por esta razón, ACCCSA promueve cada año una visita técnica en el marco de su Convención y Exposición Internacional, con la colaboración de una empresa asociada del país sede. Estos encuentros convierten la experiencia compartida en una herramienta concreta para fortalecer a la industria corrugadora regional.

En la 44.ª Convención y Exposición Internacional ACCCSA 2026, celebrada en Guatemala, este espacio se desarrolló en colaboración con SigmaQ Cajas y Empaques. La jornada reunió a 21 asistentes: 18 representantes de 10 empresas, expertos de la industria, además de dos profesionales destacados que orientaron la visita.

El recorrido fue guiado por Cristian Ramírez, Gerente de Operaciones del Grupo Corrugado y Molino de SigmaQ, y Manuel José Viana Vidal, Gerente de Producción de SigmaQ Cajas y Empaques. Ambos mostraron cómo la tecnología, la planificación, la logística, el mantenimiento, la seguridad industrial y el talento humano deben integrarse para que una operación funcione como un solo sistema.

Más que observar máquinas.

La visita permitió analizar cómo una planta responde a un mercado que exige eficiencia, calidad, sostenibilidad y soluciones especializadas. Desde Guatemala, SigmaQ Cajas y Empaques atiende sectores como agro, alimentos, bebidas, farmacéutica y cuidado personal.

Ramírez, quien suma más de 24 años de trayectoria en SigmaQ, explicó que durante ese periodo la actividad experimentó una transformación determinante.

“Nosotros producimos soluciones de empaque”, afirmó.

Hoy superamos por mucho el fabricar una caja conforme a las especificaciones del cliente. Las soluciones también deben integrar[ calidad, seguridad, sostenibilidad y maquinabilidad, para contribuir a la eficiencia de los procesos productivos de quienes las utilizan.

Las fortalezas de una sede estratégica.

Para Ramírez, Guatemala tiene mucho que mostrarle a la región. El país cuenta con una industria de corrugado que se ha transformado con el tiempo, sostenida por empresas que han invertido tanto en capacidad instalada como en formación de personal técnico, un factor que considera decisivo en un sector donde el conocimiento especializado es vital.

A eso se suma una ubicación estratégica y una base industrial diversa agrícola, farmacéutica, de bebidas y de alimentos que obliga a las plantas a adaptarse constantemente a necesidades distintas.

“Eso nos lleva a crear una de nuestras principales fortalezas, que es la adaptación al cambio”, señaló, un factor que se traduce en entregas más rápidas y tiempos de respuesta más cortos. Actividades como la visita técnica de ACCCSA, agregó, permiten mostrar no solo lo que es la empresa, sino cómo se ha desarrollado el talento y la capacidad técnica del país.

Tecnología con propósito.

La automatización, los equipos de nueva generación y la inteligencia artificial han ampliado la capacidad de producir, analizar información y tomar mejores decisiones. Sin embargo, el Gerente de Operaciones fue enfático en un punto: ninguna herramienta genera resultados de forma aislada.

“No son sólo las máquinas las que hacen una empresa de clase mundial”, señaló. Lo más importante, explicó, es cómo convergen la planificación, la logística, el mantenimiento y la seguridad industrial junto con las personas, hasta que la operación funciona como debe.

“Estoy sumamente consciente de que lo más importante en este punto son las personas que, con su conocimiento, su entrega, su capacidad y experiencia, hacen que las empresas sean realmente transformadas”, afirmó.

Esa interacción entre personas, máquinas y procesos dijo, fortalece a una empresa y fortalece a la región completa. Acercar a los participantes a esa convergencia es parte del valor de las visitas técnicas impulsadas por ACCCSA.

“Es importante compartir el conocimiento”, resumió Ramírez. En una industria con desafíos comunes, los espacios donde las empresas aprenden unas de otras aceleran la innovación y elevan la competitividad regional.

Compartir, no competir.

Para Ramírez, el valor de espacios como este empieza por una idea simple: entre empresas del mismo gremio, la relación no tiene por qué leerse como competencia.

“No nos tenemos que ver como una competencia”, afirmó. “Es importante compartir el conocimiento, y eso definitivamente nos fortalece no solo como organización, sino como industria”.

 

[1]integrar