Innovación técnica

El nuevo estándar del corrugado sostenible

Escrito por Silvia Conejo Ventura | Apr 6, 2026 3:28:56 PM

Durante años, la competitividad en una planta corrugadora se medía casi exclusivamente en productividad y costo por metro cuadrado. Hoy esa ecuación incluye una variable adicional: el impacto operativo. Cada ajuste en la onduladora, cada punto porcentual de desperdicio y cada variación en consumo energético forman parte del desempeño ambiental del proceso.

Ese cambio no ha sido discursivo, sino técnico. La incorporación de monitoreo en tiempo real, control de variables críticas y análisis sistemático de indicadores ha modificado la manera en que se gestiona la operación. La sostenibilidad dejó de ser un atributo del producto para convertirse en un parámetro de desempeño industrial.

Cuando la eficiencia reduce la huella

Reducir desperdicio no es únicamente una mejora financiera. Cada punto porcentual menos implica menor consumo de fibra, menor energía incorporada y menor generación de residuos. La automatización y el control de procesos permiten anticipar desviaciones y corregirlas antes de que se traduzcan en pérdidas acumuladas.

Sin embargo, la tecnología no sustituye el criterio técnico. Sensores y sistemas de monitoreo generan datos; la diferencia la marca la capacidad del equipo humano para interpretarlos y tomar decisiones fundamentadas. Allí es donde la formación especializada adquiere un carácter estratégico.

Capacitación para consolidar el estándar

La Escuela de Corrugado de ACCCSA ha estructurado su oferta académica en torno a esta evolución operativa. Programas como “Corrugación ‘Uso de fibra reciclada… Ya no es una visión, es una realidad’” profundizan en el comportamiento del material y en su incidencia en la estabilidad del proceso. A su vez, el “Curso de Reducción del Desperdicio en una Planta Corrugadora a través de Opex (Excelencia Operacional)” introduce metodologías de medición y mejora continua que impactan directamente en la eficiencia y en la reducción de residuos.

La gestión responsable de recursos críticos también forma parte de esta transformación. Cursos como “Eficiencia Energética” y “Ciclo del agua en la industria del corrugado: Tecnologías de optimización en el uso, tratamiento y reutilización” integran el análisis energético y el uso eficiente del recurso hídrico como variables centrales de desempeño. Asimismo, la capacitación en impresión digital y diseño sostenible incorpora criterios de optimización desde la concepción del empaque.

Estos son solo algunos de los programas que conforman una oferta formativa más amplia, que incluye automatización, mantenimiento productivo y control de calidad. En conjunto, configuran una realidad tangible: la sostenibilidad del corrugado no depende únicamente del material, sino de la disciplina técnica con que se gestiona su transformación.

El nuevo estándar del corrugado sostenible se construye en la planta, a partir de datos, precisión y mejora continua. En un mercado cada vez más exigente, la competitividad y la responsabilidad ambiental convergen en un mismo punto: la capacidad técnica de producir mejor, utilizando menos recursos y generando menor impacto.

Mantener y fortalecer ese estándar exige actualización constante. La agenda académica de la Escuela de Corrugado continúa evolucionando para responder a los desafíos tecnológicos y ambientales del sector. Los profesionales interesados pueden consultar los próximos programas en escuelacorrugado.acccsa.org o solicitar información escribiendo a staff@acccsa.org. La formación especializada no solo acompaña la transformación de la industria; la hace posible.