Una semana sin corrugado
¿Qué ocurriría si una de las industrias más presentes en las cadenas de suministro desapareciera por siete días?
Si el cartón corrugado desapareciera durante una semana, miles de toneladas de alimentos, medicamentos, electrodomésticos y productos de consumo enfrentarían dificultades para almacenarse, transportarse o llegar a los consumidores. Aunque pocas veces ocupa titulares, el corrugado es una pieza esencial de las cadenas de suministro que sostienen la economía moderna.
La escena es hipotética, pero permite entender una realidad que pocas veces ocupa titulares: el cartón corrugado forma parte de prácticamente todas las cadenas de suministro que impulsan la economía moderna.
Pocas industrias están tan presentes en la vida cotidiana y tan discretas al mismo tiempo, como la del cartón corrugado. Su presencia es silenciosa, acompaña el recorrido de millones de productos todos los días, desde el campo hasta el consumidor final.
Una industria detrás de muchas industrias. Las empresas requieren un envase o empaque que proteja un producto y más allá de ello, buscan soluciones que contribuyan a optimizar costos logísticos, mejorar la eficiencia operativa, fortalecer la sostenibilidad y responder a las expectativas de consumidores cada vez más exigentes.
Una caja diseñada correctamente puede reducir daños durante el transporte. Una optimización estructural puede disminuir el consumo de materiales, mejorar el aprovechamiento del espacio y aumentar la eficiencia del almacenamiento. Un empaque adecuado puede facilitar la exhibición en punto de venta o mejorar la experiencia de compra en el comercio electrónico.
Detrás de cada una de estas decisiones existe una contribución directa a la competitividad de múltiples industrias y en el caso de Latinoamérica la relevancia del corrugado se hace especialmente visible en algunos de los sectores más dinámicos de la economía de la región.
La agroindustria es uno de ellos.
América Latina y el Caribe se han consolidado como una de las regiones agroalimentarias más relevantes del mundo. Según la FAO y la CEPAL, generan cerca del 14% de las exportaciones agroalimentarias mundiales y exportan más de US$350.000 millones en productos agroalimentarios cada año.
La región produce alimentos suficientes para alimentar a más de 1.300 millones de personas, más del doble de su población, y más de la mitad de sus exportaciones agroalimentarias tienen como destino mercados fuera de la región. Desde frutas frescas y alimentos procesados hasta productos de alto valor agregado, esta capacidad exportadora depende de cadenas logísticas cada vez más sofisticadas, donde la protección, conservación y movilización eficiente de los productos resultan fundamentales. En ese proceso, el corrugado desempeña un papel clave para conectar la producción con los mercados nacionales e internacionales.
Cada caja de frutas, vegetales o productos frescos que cruza una frontera depende de soluciones de empaque capaces de proteger el producto, facilitar la logística y mantener la calidad durante el transporte.
La región ocupa además posiciones de liderazgo mundial en múltiples categorías productivas.
Algunos ejemplos: Brasil es uno de los mayores exportadores globales de café, azúcar y jugo de naranja. Chile se ha consolidado como referente en exportación de frutas frescas. Perú lidera las exportaciones mundiales de arándanos y continúa expandiendo su presencia en diversos mercados internacionales. Colombia es uno de los mayores exportadores mundiales de café arábica suave y el segundo exportador mundial después de Países Bajos y principal proveedor de flores para Estados Unidos. Costa Rica, por su parte, se ha convertido en uno de los principales exportadores de dispositivos médicos de América Latina y mantiene una posición destacada en productos agrícolas como piña, banano y otras frutas frescas destinadas a mercados internacionales. Ecuador es el principal exportador de banano del mundo.
Otros casos ejemplares de desempeño exportador ocurren con los demás países de nuestra región.
Aunque pertenecen a sectores muy distintos, todos estos productos comparten una misma necesidad: llegar a destino de forma segura, eficiente y en condiciones óptimas. La misma lógica aplica a industrias como alimentos y bebidas, productos farmacéuticos, bienes de consumo y manufactura, que movilizan millones de toneladas de productos cada año a través de complejas redes de distribución.
El socio invisible del comercio electrónico. En éste se refleja con inmejorable claridad la importancia del corrugado.
Según el informe elaborado por Endeavor Data Unit con el apoyo de Mercado Libre, denominado Detrás del clic, el sector del comercio electrónico en América Latina consolida su posición como uno de los mercados de mayor dinamismo a nivel mundial. Crece a un ritmo 1,5 veces superior al promedio global y genera un valor que ronda los $215.000 millones de dólares. México encabeza esta tendencia, proyectando superar a Estados Unidos en penetración de e-commerce minorista (con un 17,7% frente a un 17%.
Cada compra realizada desde un teléfono o una computadora activa una cadena de procesos que incluye almacenamiento, preparación de pedidos, transporte y entrega.
En cada una de esas etapas, el corrugado cumple funciones que van mucho más allá de contener un producto. Protege mercancías, optimiza espacios de transporte, facilita la manipulación y contribuye a que millones de paquetes lleguen a destino en condiciones adecuadas.
De la mano con el ambiente. La importancia del corrugado también se ha fortalecido a medida que las empresas incorporan objetivos vinculados a sostenibilidad, eficiencia y economía circular.
Su origen basado en fibra, su reciclabilidad y su integración natural dentro de sistemas circulares lo convierten en una de las soluciones mejor posicionadas para responder a las nuevas exigencias del mercado.
La sostenibilidad no se limita al material. También se refleja en diseños que utilizan menos recursos, en mejoras logísticas que reducen emisiones y en procesos productivos cada vez más eficientes.
En ocasiones, la mejor forma de entender el valor de una industria como la nuestra es imaginar qué ocurriría sin ella. El ejercicio permite dimensionar hasta qué punto el corrugado forma parte del funcionamiento cotidiano de las cadenas productivas, el comercio y el consumo porque detrás de muchas de las actividades que impulsan la economía latinoamericana, existe una industria que rara vez ocupa titulares, pero en la que nuestros asociados trabajan todos los días para que todo lo demás siga moviéndose.
Fuentes: FAO, CEPAL, Endeavor Data Unit, UN Comtrade, Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Trade Map e información sectorial de comercio exterior de países de América Latina.
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